
Esta entrada se la quiero dedicar a Santiago Cotán-Pinto y sobre todo a su hija María Cotán-Pinto. El pasado Julio fallece un gran peridista en el mundo del deporte y por cosas de la vida tres meses después que su hijo, hace tres meses que te conocí María y las dos sabemos que te tengo un gran aprecio ya que me contate lo de tu padre no podía quedarme con esa dudita ya sabes que soy muy cotilla jeje. Pues buscando por interne encontré lo que había pasado y tal y vi un comentario tuyo asinque supe que si que era tu padre y no me había equibocado.
Pues nada María que sabes que aunque no sigas en el instituto seguiremos en contacto y quedaremos para hechar unos ratitos guapa, si lees esto que espero que lo leeas claro Un gran abrazo y un enorme beso. Atentamente Vero
y a todos los que me leeis un gran abrazo desde el País de Nunca Jamás.





